Descripción
La nueva infraestructura incluye un túnel de 1,47 km bajo el cerro Lo Ruiz y un conjunto de viaductos de enlace de aproximadamente 4 km de longitud. Su ejecución requiere soluciones constructivas adaptadas a una topografía compleja y a las diferentes geometrías de las estructuras.
Las obras se distribuyen en tres sectores principales. El primero comprende la conexión entre General Velásquez y el túnel, con un viaducto de siete cepas de alturas variables, sus correspondientes estribos y dos estructuras tipo cajón de 80 m de longitud cada una. El segundo sector corresponde al túnel bitubo, cuya excavación se realiza con el Nuevo Método Austríaco de Construcción de Túneles (NATM), e incluye los portales de acceso y un nuevo Centro de Atención de Emergencias.
El tercer sector conecta el túnel con Américo Vespucio a través de varios viaductos de diferentes longitudes y alturas. Entre sus particularidades destacan las cepas con pilares de sección elíptica, cuyas dimensiones varían en función de la geometría de cada estructura. El proyecto también contempla obras complementarias de vialidad, muros de contención, pasos inferiores, pasarelas peatonales, ciclo vías y zonas ajardinadas.
Solución ULMA
ULMA participa desde las primeras fases de construcción con el suministro de soluciones de moldaje, cimbra y andamio adaptadas a las necesidades de los distintos frentes de trabajo. Para las fundaciones de cepas y estribos se ha empleado el sistema NEVI, mientras que los moldajes ORMA se han utilizado en la ejecución de muros y cabezales de estribos y cepas, así como en estructuras tipo cajón y muros de contención.
Uno de los principales desafíos técnicos ha sido la ejecución de los pilares de sección elíptica, con dimensiones variables según la altura de los viaductos. Para resolver esta geometría, el equipo de ingeniería de ULMA ha desarrollado moldajes especiales que se ajustan a las características de cada elemento estructural. Su diseño ha requerido un estudio específico de las configuraciones y de las secuencias de rotación previstas durante las diferentes etapas constructivas.
Para la ejecución de los cabezales de las cepas se han dispuesto estructuras de cimbra T-60, adaptadas a alturas comprendidas entre 4 y 15 m. Por su parte, el sistema de Andamio Multidireccional BRIO ha proporcionado soluciones de acceso y plataformas de trabajo adecuadas a las diferentes geometrías de la obra, para realizar trabajos en altura con las condiciones de seguridad necesarias.
La coordinación entre los profesionales de obra y el equipo técnico de ULMA ha sido fundamental para planificar las sucesivas fases de ejecución. El estudio de las rotaciones ha favorecido la reutilización de los moldajes entre los distintos sectores, con una organización de los procesos de montaje, descimbre y traslado de los equipos.
Además, ULMA ha coordinado el suministro de material de acuerdo con el avance de los diferentes frentes de trabajo, para atender las necesidades de cada etapa constructiva y facilitar la continuidad de las operaciones en obra.